Los beneficios de la osteopatía

Aunque esencialmente la osteopatía persigue los mismos fines, el alivio o la curación de diversas patologías físicas, su especial concepción del bienestar le hace ser mucho más completo. No solamente pretende mejorar el cuerpo sino que quiere lograr un equilibrio del sistema nervioso y transportar al individuo a un estado de conciencia superior o al menos más completo.

Cómo nos beneficia la osteopatía

Éstos son los objetivos y beneficios del masaje osteopático que hemos podido resumir gracias a la web Osteopatia 10:

1. – Aumentar el placer general

Nadie acude a un masajista para sufrir y por ello el fin principal de ello debe ser proporcionar una mezcla de placer físico y psíquico. Mediante las manipulaciones tranquilizamos nuestra mente, nos olvidamos del exterior, nos sentimos cómodos durante las sesiones y nos facilita una gran relajación.

El estímulo tan intenso que se produce en todas las células corporales, activando la circulación y mejorando su oxigenación, hace que el cerebro reciba mucha más información o al menos esté más capacitado para recibirla. Se mantiene por tanto una mejor conexión entre las terminaciones nerviosas de la piel y el cerebro, permitiendo que podamos relajar a voluntad
determinadas zonas de nervios. Al aumentar la sensibilidad de la piel podemos comunicarnos mejor con las demás personas, ya que existe una mejor predisposición a mantener contactos y ser más sociables. A partir de entonces podemos realizar con facilidad ejercicios de meditación y entrar en conversaciones filosóficas que antes no dominábamos, tal es el grado de control de las emociones que logramos.

Hay personas para las cuales el ligero dolor que se siente con algunas manipulaciones les hace ser más humildes y aceptar mejor que la vida tiene sus limitaciones y que al dolor sigue el
placer. Es como aquella frase de “después de una noche de tormenta siempre viene un bello amanecer”, una estupenda filosofía de vida que nos enseña que los dolores no son eternos y que una vez que pasan debemos ser capaces de valorar los momentos mejores.

La conclusión sobre el masaje osteopático es que el logro del placer que proporciona no está en el beneficio ni la suavidad del tratamiento sino en que nos enseña a valorar mejor la vida y a disfrutar con mayor sabiduría de ella. Es como si alcanzásemos una nueva filosofía, del mismo modo que un monje puede ser feliz con su vida de eternos problemas y privaciones.

2. – Mejorar la circulación sanguínea

Nuestro sistema circulatorio está sometido a grandes problemas, la mayoría de los cuales son aportados consciente o inconscientemente por nosotros mismos. El consumo de alimentos refinados, el abuso de grasas procedentes de animales mamíferos y las prisas en el comer provocan una disminución en la velocidad de la sangre y con ello una mayor facilidad para el estancamiento y los depósitos en las paredes arteriales. Dormir poco o trasnochar son otras de las causas que provocan estas anomalías sanguíneas, ya que el cuerpo tiene un ritmo biológico que está en conjunción con el sol y la noche. Los ojos reciben a través de los rayos solares su energía y ésta es transmitida directamente al cerebro, no existiendo esta información durante la noche. Por ello las personas que voluntariamente se divierten de noche y duermen por el día, algo habitual en los días de vacaciones, están perjudicando su salud.

Las células sanguíneas necesitan al menos ocho horas de descanso, justo las que dura la noche, y cualquier alteración en ese ritmo producirá una mala calidad de ellas y su muerte prematura.
El exceso de trabajo, el poco descanso y la acumulación de ácido láctico en los músculos conduce a una mala circulación sanguínea que ninguna píldora puede arreglar. Los masajes osteopático no pueden suplir un mal estilo de vida, pero al menos corrigen eficazmente los males mayores y, al estimular el drenaje de la sangre y su velocidad, ayudan a mejorar sensiblemente nuestra salud.

3.-Fortalecerlas defensas orgánicas

Cualquier masaje superficial, suave, estimula el drenaje linfático y favorece la eliminación de sustancias indeseables. Actuando sobre los nódulos linfáticos endurecidos podemos aumentar también nuestra capacidad defensiva, no solamente contra infecciones, sino también a las situaciones de estrés. Evitando el estancamiento de la linfa actuamos de manera directa sobre nuestro sistema hormonal y con ello mejora la producción de hormonas.

Se ha comprobado que la hormona del crecimiento, la cual se pensaba que dejaba de producirse al llegar a la madurez ósea, se sigue segregando en pequeñas proporciones hasta la vejez y que de ella depende esencialmente la longevidad. Los experimentos en este sentido, practicados en atletas, nos hablan de que mejora el rendimiento muscular y sexual, aunque las autoridades sanitarias han puesto ya freno a su utilización para otros fines que no sean la falta de crecimiento infantil.

El masaje osteopático persigue potenciar la secreción de esta hormona somatrotropa y conservar la glándula pineal activa hasta la vejez.

4. – Mejorar el sistema articular

La parte más importante del sistema óseo es indudablemente la columna vertebral, con sus siete vértebras cervicales, doce dorsales, cinco lumbares, el sacro y el cóccix. Todo el sistema nervioso se ramifica a partir de la médula espinal y llega hasta los órganos internos y las extremidades, lo que deja bien claro la enorme importancia que tienen los masajes aplicados allí.

La medicina china considera que existe allí un vaso esencial, el Vaso de Empuje, el cual está conectado directamente con el cerebro y con los dos vasos mayores denominados Gobernador y Concepción. Mientras que estos tres vasos estén llenos de vida nuestra salud está asegurada, lo mismo que una prolongada longevidad. Si la nutrición y el oxígeno de esa zona disminuye toda nuestra salud en general se resiente, hasta el punto que nuestro carácter cambia. Actuando directamente sobre ella o indirectamente sobre los músculos del tronco que la sujetan, mejoramos su función.

De igual modo sabemos que en cada articulación hay una puerta que nos permite intercambiar
nuestro interior con el entorno exterior, ya sea para liberar sustancias o admitirlas. Los estancamientos en estas zonas dan lugar a una gran acumulación de sustancias de desecho y con ello las limitaciones en nuestros movimientos y los dolores consecuentes. Por con siguiente, una liberación articular mediante los masajes no solamente nos permite recuperar nuestra capacidad de movimiento sino que contribuye a eliminar las sustancias orgánicas que ya no deben estar en nuestro interior.

5. – Mejorar nuestros órganos internos

Aunque mucha gente es escéptica en cuanto a la capacidad de los masajes para curar o estimular órganos profundos o sin relación directa con los músculos, lo cierto es que solamente pensando en que nos encontrarnos con una unidad orgánica, compuesta por multitud de órganos, llegaremos a la conclusión de que cualquier manipulación tiene que afectar por fuerza a otras partes corporales.

La sabiduría de la osteopatía es muy alta en este sentido y no solamente analiza las zonas reflejas, sino que es consciente de que todos los órganos internos tienen una conexión directa a través del sistema nervioso, la sangre, la linfa, los vasos y los canales energéticos o meridianos.

Cualquier alteración en nuestra piel, sea beneficiosa o perjudicial, altera o modifica una parte interna. Afortunadamente las conexiones están ya perfectamente definidas después de los miles de años de estudios y experiencias, y no hay lugar para las improvisaciones o los errores. Los movimientos de las manos del masajista aumentan el Qi en las partes profúndas de la piel y desplazando las manos en sentidos concretos podemos llegar a conducir la sangre hasta la zona interna que deseemos. Coordinando las manipulaciones con la respiración y la mente concentrada del paciente, podemos llegar a actuar rápida y eficazmente en cada órgano que deseemos, ya que mientras que el masajista relaja el sistema muscular y corrige los estancamientos de sangre, el paciente con su pensamiento lleva la sangre al lugar deseado y ambos, con la respiración, la movilizan en cada movimiento respiratorio. El diafragma, tan poco utilizado al llegar a la edad adulta, es la parte clave de esta respiración saludable, ya que el fuerte movimiento abdominal que se logra produce un masaje interno muy eficaz.

6.-Tonificar los músculos

Este es el beneficio principal por el cual las personas acuden a un masajista. Sus músculos doloridos, como consecuencia del mal trato diario, necesitan un alivio que no encuentran con los medicamentos. Solamente una mente obtusa, una persona con un sentido de su salud equivocado, le puede hacer creer que el restablecimiento de su enfermedad se logrará con un analgésico. Este tipo de enfermos acaban poco a poco con su salud general deteriorada y su error de vida les llevará a consumir cada vez más medicamentos.

El masaje muscular, aun siendo la puerta de entrada a un mundo más racional, le permitirá aliviarse de otros males, ya que al movilizar los músculos no solamente les quitamos su dolor sino que movilizamos la grasa subcutánea y con ella mejoramos la circulación, aumentárnosla oxigenación superficial e indirectamente en todo el sistema orgánico. También facilitamos la eliminación de sustancias de desecho, tanto por vía digestiva como renal, aumentamos la producción del Qi a través de los canales energéticos que se encuentran dentro de los músculos y retrasamos el envejecimiento.